La exfoliación: ¿Por qué es importante?

Las células de nuestra piel se renuevan cada 28 días. Con la exfoliación se eliminan de una forma más efectiva y mejora la calidad de nuestra dermis ¿Sabes cómo? Te lo contamos.

El cuerpo tiene la capacidad de restaurar las células muertas por nuevas células. Sin embargo, esta función puede que no sea completamente efectiva. Si no se eliminan del todo, la piel no puede oxigenarse, hidratarse ni  absorber nutrientes de una forma adecuada. El resultado es una dermis apagada con puntos negros, impurezas y grasa.

Los beneficios de la exfoliación.

Los exfoliantes son el mejor remedio para mantener nuestra piel sana, limpia, hidratada y con un color suave y luminoso. Además de la renovación celular mejora su textura, evita signos de envejecimiento y hasta combate la aparición del acné. Además, en verano, ayuda a obtener un bronceado uniforme.

¿Cada cuánto tiempo deberíamos exfoliar nuestra piel?

La frecuencia dependerá de cómo sea nuestra piel. Si es seca lo recomendable es realizar las sesiones una vez por semana. En caso de que sea sensible, aumentaremos a diez días, y si es fina, a quince. Las pieles grasas sin acné, por su parte, se pueden exfoliar una o dos veces por semana.

¡Importante! Para completar la rutina, necesitamos mucha hidratación, ya que la piel estará especialmente sensible.

¿Cómo y cuándo hacer una exfoliación?

Un masaje con movimientos circulares optimiza el resultado y, además, ayuda a mejorar la circulación y la oxigenación de la piel. No hay necesidad de aplicar ningún tipo de fuerza y los movimientos deben ser suaves, circulares y repetitivos. 

El tiempo también es primordial. Se recomiendan masajes de 60 segundos en la misma zona para obtener el resultado deseado.

El mejor momento del día para hacerla es por la mañana después del baño o ducha, ya que los poros están más abiertos debido al vapor caliente, que facilita la tarea.

Riesgos y precauciones.

La exfoliación tiene enormes beneficios, pero los malos hábitos pueden traer consecuencias negativas para nuestra piel. Por eso es muy importante elegir un producto adecuado para el tratamiento. Por ejemplo, nunca utilices un artículo de exfoliación corporal en el rostro, ya que son demasiado abrasivos.

Muestra especial cuidado con las partes más delicadas del cuerpo, como los labios, el contorno de ojos o el escote. Mucha atención también con las pequeñas heridas, los cortes, la piel infectada, los hematomas, las cicatrices recientes, el acné, la psoriasis o los eczemas.

Después de la exfoliación no se recomienda ni la depilación ni la exposición solar, al menos durante dos días, ya que la piel está sensible y podría irritarse.

En resumen, la exfoliación es clave para devolver a nuestra piel su aspecto natural y eliminar las impurezas del día a día. Además, es esencial para permitir que la piel reciba de forma óptima todos los tratamientos de belleza diarios. Así que no te lo pienses más e incluye la exfoliación en tu rutina de belleza.

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