¿Sabes cuál es tu tipo de piel?

El primer paso para realizar un buen cuidado de nuestro rostro es conocer el tipo de piel que tenemos. Cada tipo de piel tiene sus propias características, y por ello, cada una, tiene necesidades diferentes. En este sentido es necesario conocer cómo es tu piel para darle lo que necesita.

A continuación te mostramos una clasificación de los tipos de pieles para que podáis reconocer el vuestro.

Piel normal

Este tipo de piel se caracteriza por la ausencia de imperfecciones , y por presentar un aspecto liso y uniforme con poros muy pequeños.  Además, tiene otra particularidad, y es que, el tono de este tipo de piel suele ser rosado.

La mayor ventaja de las pieles normales es que son las más fáciles de cuidar, pues no necesitan nada especial. Pero aunque no necesiten tantos cuidados como otras, también requiere atención.

En este caso, para mantener saludable este tipo de piel, necesita una hidratación y protección diaria.

Piel seca

La piel seca destaca por su aspecto áspero y apagado y por su tendencia a la irritación, descamación y a los picores por la falta de nutrición. Por ello, en estos casos, las arrugas suelen aparecer antes.

El mejor cuidado para este tipo de piel es usar una crema altamente nutritiva que le proporcione la hidratación necesaria.  Además podrás complementarla con sérums o aceites faciales para proporcionarle una nutrición adicional.

En cuanto a los productos que mejor se adaptan a las pieles secas, lo mejor es escoger aquellos que estén enriquecidos con aceite naturales, pues ayudan a relajar y aliviar el cutis.

Piel grasa

Al contrario que en el caso anterior, este tipo de pieles tienen la ventaja de presentar menos arrugas. 

En las pieles grasas se pueden apreciar los poros más dilatados, así como puntos negros e imperfecciones. Además, al producir más sebo de lo necesario, suelen tener un aspecto más brillante en toda la cara. 

Para el cuidado de este tipo de pieles se deben utilizar productos especiales antibacterianos para la limpieza e hidratación del cutis. Además , es muy recomendable realizar una exfoliación frecuente para eliminar la suciedad que entra en los poros.

Piel sensible

Este tipo de pieles son las más afectadas por los factores externos. Se caracterizan por su tendencia a picores y a rojeces.

En este caso, se necesitarán cuidados especiales para proteger y fortalecer el cutis. Utilizar una crema hidratante que proteja de los factores externos es una buena opción. Además, es recomendable evitar productos con perfumes que puedan irritar la piel. En este caso, optar por productos cosméticos naturales es lo mejor para evitar que los químicos dañen el cutis.

Piel mixta

Una mezcla entre piel seca y grasa. Se distingue del resto por presentar un aspecto más brillante en algunas zonas, sobre todo en la zona T, y un aspecto más seco en la zona de las mejillas.

En este caso se debe tratar por zonas. Por un lado, combatir la sequedad en esas partes más secas, y, por otro lado, controlar la grasa de las zonas en las que se produce exceso de sebo. 

Además, es importante limpiar en profundidad antes de aplicar los productos cosméticos, así como utilizar siempre productos específicos para este tipo de pieles. 

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